Ana Lía Corte, de 52 años, fue encontrada muerta en la noche del martes tras permanecer desaparecida durante 18 días en Bariloche. Su cuerpo apareció descuartizado en las cercanías de un barranco en la zona de La Barda, al sur de la ciudad.
La mujer había sido vista por última vez el 8 de mayo en el barrio Melipal, cuando salió en busca de ayuda. Vecinos hallaron los restos en la intersección de las calles Clemente Onelli y Arrayanes y alertaron a las autoridades.
Tras el hallazgo, se desplegó un amplio operativo judicial y policial en el lugar, con la participación de efectivos de la Comisaría 28, Policía Científica, Brigada de Investigaciones, Criminalística y el Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (COER). Los restos fueron trasladados a la morgue del hospital zonal para que el Cuerpo Médico Forense confirmara la identidad.
Aunque la pericia oficial aún no había certificado la identificación, la familia comunicó la noticia mediante un mensaje de despedida en la cuenta de Instagram creada para difundir la búsqueda: «Adiós Anita, te vamos a recordar siempre. Gracias por tu alegría infinita».
Su esposo, Milton Marques, también escribió una emotiva despedida en la red social: «Con el corazón lleno de gratitud, quiero agradecer a cada uno de ustedes por el cuidado, el cariño y la dedicación incansable en la búsqueda de Ana Lía. El apoyo de todos fue mi cable a tierra. A mi querida esposa, mi eterno agradecimiento por haber compartido 26 años de una vida hermosa y llena de amor». La pareja tenía un hijo de 12 años.
La investigación comenzó luego de que la familia denunciara su desaparición el mismo 8 de mayo. Testigos indicaron que Ana Lía abordó un colectivo de la línea 51 en el barrio Melipal y bajó en la intersección de Tiscornia y Onelli, en el centro de la ciudad. Cámaras de seguridad del transporte mostraban a la mujer en aparente buen estado, vestida con gorro de lana, pantalón ancho, campera y mochila.
A partir de esta información, la Policía de Río Negro concentró el rastrillaje en las inmediaciones de Movilidad de Parques Nacionales y estructuras en desuso de la zona, además de la barda del Ñireco y el arroyo homónimo. Se realizaron búsquedas también en las cercanías del domicilio de Ana Lía, así como en las costas de los lagos Nahuel Huapi y Moreno, y en zonas boscosas alrededor del Cerro Otto, sin éxito hasta el martes.
Según familiares, la mujer estaba bajo tratamiento psiquiátrico por depresión e insomnio. Gabriel Bondel, amigo de la familia, señaló a Diario Río Negro que Ana Lía les había confesado sentirse mal y tener deseos de desaparecer: «Buscaba esconderse. No quería que la encuentren». En 2021 había sufrido una situación similar, cuando desapareció por unas horas en la costa del lago, pero apareció rápidamente. Esta vez, la falta de noticias generó mucha incertidumbre, antes de confirmarse el trágico desenlace.
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